* Producción de grandes cantidades de leche en
cada lactancia;
* Longevidad (muchas lactancias);
* La leche producida posee el valor de mercado más
alto.
1.1 Rasgos de producción y precios de la leche
Las vacas que producen grandes
cantidades de leche son más rentables debido a que, en general, requieren menos
alimento por unidad de leche producida que las vacas con una menor producción
de leche.
El valor de mercado de la leche es un factor
importante para incluir al definir las metas de selección. Los dos primeros
factores mencionados previamente son biológicos y comunes a todas las vacas del
mundo, pero el precio de la leche en el mercado hace de la meta de selección
algo muy distinto de un país a otro y aún de una región a la otra dentro de
un país. Dependiendo de la forma que se establece el precio de la leche, la
estrategia más rentable para un productor lechero puede ser la de seleccionar
vacas que producen:
* El volumen más alto de leche sin tener en
cuenta la composición;
* El volumen más alto de leche y cantidad de
grasa;
* La mayor cantidad de grasa y proteína sin tener
en cuenta el volumen de leche en sí;
* La mayor cantidad de grasa y proteína en el
menor volumen de leche.
Al decidir en la estrategia de selección,
recuerde que la selección debe establecerse para largo plazo. Las metas que
pueden permanecer sin cambios a lo largo de los años producen más frutos
debido a que la selección posee un efecto pequeño pero acumulativo sobre las
generaciones sucesivas de vacas. Además, cuanto más se mantiene un objetivo,
mayor es la ganancia genética a lo largo de los años. Por ejemplo, tomó 20 años
de selección (de 1965 a 1985) el mejorar el mérito genético para producción
de leche en 1000 kg en los Estados Unidos. A pesar de ello, aún las
estimaciones más conservadoras indican que en los próximos 20 años el mérito
genético para producción de leche puede incrementarse en más de 6000 kg.
1.2 Longevidad (vida productiva) y conformación
La longevidad es un rasgo
deseado por muchos productores. La longevidad no significa mucha edad; las vacas
que viven más son solamente valiosas por su tendencia a tener una mayor
producción de leche a lo largo de su vida. La selección por longevidad en sí
es ineficiente debido a que se encuentra influenciada por muchos factores, la
mayoría de naturaleza no-genética. La heredabilidad de vida del hato es
aproximadamente 8% (baja heredabilidad). Además, puede llegar a tomar hasta
siete u ocho años para que las hijas de un toro completen sus vidas en el hato
de forma de obtener una estimación de PTA confiable para un toro. Para ese
entonces, si el toro aún no se ha muerto, su mérito genético para los rasgos
de producción es probable que haya sido superado por toros más jóvenes. En
realidad, la longevidad de las vacas en muchos hatos depende principalmente de
tres criterios; una vaca permanece en el hato siempre y cuando ella:
* Permanezca libre de graves mastitis;
* Permanezca libre de problemas reproductivos
serios (habilidad para reproducirse);
* Produzca niveles aceptables para el productor.
1.3 Tipo funcional: Ubre, pies y patas
Tipo funcional es un término
que ha sido utilizado recientemente para referirse a la conformación corporal
asociada con el desempeño durante la vida de la vaca. Tipo funcional puede
diferir de la conformación corporal "ideal" que pueden tener valor
para productores que poseen animales que consiguen altas calificaciones, que
ganan en las exposiciones y que pueden llegar a ser vendidos como reproductores.
En general, los rasgos de conformación son
inexactos para predecir longevidad. Las investigaciones muestran que los rasgos
de producción son mucho mejores para predecir longevidad que cualquier otro
rasgo. Por lo tanto la selección de un toro debe realizarse sobre la producción
primero y los rasgos de tipo después. En realidad, la longevidad podría ser
seleccionada automáticamente confeccionando un índice de selección que
elimina el uso de toros con bajo PTA para producción y con una conformación o
debilidad reproductiva obvias.
De todos los rasgos de conformación, las carasterísticas
de la ubre (en particular ubicación de pezones, profundidad de ubre e inserción
anterior) se encuentran estrechamente relacionados con longevidad. Las
investigaciones han demostrado que las vacas con una profundidad de ubre
intermedia, permanecen en el hato más tiempo que las vacas que se encuentran en
los extremos (ubre superficial o ubre profunda). Es probable que las vacas con
ubres superficiales tiendan a ser pobres productoras y vacas con ubres que son
muy profundas se encuentran más propensas a mastitis o lesiones físicas.
A pesar de la importancia que muchos productores
le dan a los rasgos de pies y patas, los estudios de desempeño durante la vida
del animal sugieren que los rasgos de pie y patas tienen un impacto mucho menor
en la vida del hato que los rasgos de producción y los rasgos de la ubre.
1.4 Rasgos de producción versus tipo funcional
A pesar de la creencia común,
de que los rasgos funcionales mejoran la longevidad de los animales lecheros,
las vacas raramente son descartadas por una pobre conformación. No hay dudas de
que la lesiones de la ubre son más frecuentes en vacas con ubres pendulantes, y
que vacas con serios problemas de patas y pies deben ser algunas veces
descartadas. Aún así, si los animales permanecen productivos, la mayoría de
los productores elijen dejarlos en el hato. A los productores comerciales se les
solicita muchas veces que descarten animales con problemas de salud, metabólicos
o reproductivos a pesar de la conformación.
Por lo tanto es importante mantener en mente que,
económicamente, los rasgos de producción son generalmente mucho más
importantes que los rasgos de conformación. La mayoría de los estudios económicos
en los Estados Unidos sugieren que los rasgos de producción deberían recibir
tres a cinco veces el peso económico que reciben los rasgos que no son de
producción al determinar las prioridades de selección.
1.5 Vacas grandes versus vacas chicas
En los últimos 25 años, el
tamaño de las vacas lecheras en Estados Unidos se ha incrementado. Como todos
los otros rasgos que hemos discutido hasta ahora, este cambio posee ambos, un
componente genético y un componente ambiental. Las vacas grandes comen más y,
como dice la teoría, producen más. Aún así, un tamaño grande no se
encuentra estrechamente asociado con producción de leche. En otras palabras, la
selección por producción de leche no incrementa necesariamente el tamaño
corporal. En realidad, un proyecto de investigación que comenzó en 1968
muestra que la ganancia genética para producción de leche es tan rápida para
vacas pequeñas como para vacas grandes. Aún así, las vacas grandes poseen un
consumo de materia seca substancialmente mayor para los requerimientos de
mantenimiento. Por lo tanto, cuando la producción de leche es igual, las vacas
pequeñas son, claramente, productoras más eficientes que las vacas grandes.
Un estudio detallado en los Estados Unidos ha
demostrado que los productores lecheros orientados hacia la crianza de animales
para exposiciones prefieren animales más altos y fuertes. Estos animales
tienden a recibir un mejor puntaje de calificación y a clasificarse mejor en
las exposiciones.