Con base en las características señaladas, a partir de un registro reproductivo
se pueden analizar muchos aspectos entre los cuales se destacan:
3.1.
DIAS ABIERTO: Es el tiempo que transcurre entre el parto y el
momento en que la hembra vuelve a quedar preñada. Solo será posible
obtener este indicador en aquellas fincas donde se controlan los servicios.
Es un parámetro que por su inmediatez, permite detectar problemas mucho
más rápido que el intervalo entre partos (IEP).
3.2.
INTERVALO PARTO PRIMER SERVICIO: Es el número de días que pasan
entre el último parto y el primer servicio. Cuando es equivalente a
los días abierto, que sería lo ideal, el número de servicios por concepción
será igual a uno.
3.3.
SERVICIOS POR CONCEPCION: Es el número de servicios que en promedio
se necesitan para que una vaca quede preñada. Se obtiene de sumar todos
los servicios que se hayan realizado en el hato durante un tiempo determinado,
y dividirlos entre el número de vacas diagnosticadas preñadas a la palpación.
El ideal sería l; pero, 1,5 sería un excelente resultado para las condiciones
de la zona.
3.4.
INTERVALO ENTRE. PARTOS: Es el tiempo que transcurre entre dos
partos sucesivos. Es quizás, uno de los indicadores más fáciles de conseguir,
ya que solo se requiere anotaren forma permanente los partos ocurridos
en la finca. La mayoría de los autores sostienen que este intervalo
debe ser de tres o cinco días, pero en la situación de nuestro medio
se puede considerar satisfactoria la meta de 420 días, con lo cual se
lograrían porcentajes de natalidad cercanos al 70%.
3.5.
INTERVALO ENTRE SERVICIOS: Parámetro de bastante importancia,
y cuyo promedio no debería estar encima de los 21 días. De sobrepasar
este límite habría que pensar en una falla en la detección de los celos,
problemas de reabsorción de los embriones, celos silenciosos o cualquier
otro tipo de trastorno.
3.6.
TASA DE NATALIDAD:
Se consigue al dividir el número de nacimientos entre el total
de hembras aptas para la reproducción que conforman el hato. Está en
relación inversa con el promedio de días abiertos y por ende con él
intervalo entre partos. Así se tiene que interpartos iguales o superiores
a 460 días arrojarán porcentajes de natalidad iguales o inferiores al
50%.
3.7.
TASA DE MORTALIDAD DE TERNEROS: Debería ser cero. Se obtiene
de dividir el número de terneros que mueren antes del destete, entre
el total de nacimientos. Altos porcentajes de mortalidad de terneros,
casi siempre está ligado a problemas de manejo y significan una gran
pérdida de dinero para el productor.
Un bajo porcentaje
de mortalidad de terneros se logra realizando una buena desinfección
del ombligo, y haciendo que el ternero ingiera el calostro (entetar)
antes de las 8-12 horas posteriores a su nacimiento y evitando en ese
período la administración oral de medicamentos.
Cualquier negocio
mínimamente organizado precisa de ciertos datos que recogidos en forma
permanente permitan hacer un análisis financiero para establecer la
rentabilidad de la inversión. La ganadería bovina, es una empresa en
donde la unidad de producción es la tierra; por tanto, se debe saber
cual fue la producción de carne y/o leche por hectárea/año y cuanto
la renta neta que la misma arrojó. Para lograr este objetivo es imprescindible
registrar toda la información necesaria no solo para determinar el estado
de pérdidas o ganancias, sino para proyectar el futuro de la explotación.
En la situación
actual en donde los costos de producción se elevan cada día y cuando
se enfrenta el reto de la apertura económica, ganadería que no posea
información productiva actualizada y pormenorizado para hacer eficiente
el uso de la tierra mediante la toma de decisiones ajustadas a las necesidades,
a la utilización de recursos disponibles, y la comparación con los indicadores
regionales, estará abocada a su desaparición.