Durante la lactancia, la leche se secreta en forma constante. Se acumula
en los alvéolos y en los conductos, y el incremento en la presión interna
disminuye el grado de secreción de leche. Por lo tanto, cuando el ordeño
se realiza dos veces por día, intervalos regulares de 12 horas cada uno
otorgan la mayor producción de leche. Para la mayoría de las vacas, la
reducción en la producción de leche es pequeña, aún cuando los intervalos
son de 16 y 8 horas cada uno. El efecto de un intervalo de ordeño irregular
es más importante para las novillas de primera parición (con tamaño limitado
de su ubre) y para las vacas de alta producción (alto volumen de leche).
El ordeño de estas vacas primero en la mañana y últimas en la tarde ayuda
a optimizar la producción de leche.
Remociones
frecuentes de leche previenen que la presión se acumule. Tres ordeños
por día pueden incrementar la producción en 10 a 15% sin alterar la composición
de la leche. Aún así, esta práctica es muy intensa en su uso de mano de
obra.
Las
máquinas de ordeño modernas están diseñadas para remover del 80 a 90%
de la leche de la ubre de la vaca en unos pocos minutos, sin recurrir
a pesos adicionales en la unidad o a asistencia manual. Un ordeño eficiente
puede lograrse siguiendo la rutina que se describe a continuación. Cada
paso en la rutina de ordeño debe de ser realizado cuidadosamente y sin
traumas para la vaca. El reflejo de bajada de la leche es más pronunciado
cuando las vacas se encuentran relajadas. En contraste, la producción
puede reducirse en más de un 20% cuando las vacas se encuentran asustadas
o sienten dolor durante el ordeño.
El
operador, el medio ambiente (corral de ordeño o establo) y las vacas deben
de estar limpias. La higiene en general ayuda a reducir la diseminación
de la mastitis y a preservar la calidad de la leche. Por ejemplo, la ubre
de la vaca debe encontrarse con su pelo cortado para reducir así la suciedad,
la materia fecal y la cama que pudiese adherirse al pelo y a la piel.
1)
Avisa a la vaca que la va a ordeñar.
--Dele
a la vaca un pequeño toque en la espalda, u el flanco, o pronuncie unas
pocas palabras en forma suave para señalarle su presencia e inminencia
del ordeño. Un acercamiento inesperado y brusco asustará a la vaca e
inhibirá la bajada de la leche.
2)
Chequee por mastitis.
--Observe
y sienta la ubre por signos de mastitis (calor, dureza, o cuartos agrandados).
--Retire
la primera porción de leche y observe por signos de dolor, y por la
presencia de coágulos, fibras o aguado de la leche. Para reducir la
transmisión de mastitis, los primeros chorros de leche nunca deben ser
recibidos en la mano. En el establo, una taza especial debe ser utilizada
y lavada cuidadosamente entre cada vaca. En un corral de ordeño, los
primeros chorros de leche pueden ser arrojados directamente en el piso
y lavados con agua tan pronto como han sido observados.
--La
leche de las vacas con signos clínicos de mastitis debe ser descartada.
3)
Lave los pezones
--Lave
y masaje todos los pezones con agua tibia conteniendo un desinfectante
suave.
--Utilice
agua en poca cantidad y evite mojar en exceso la ubre ya que el agua
que desciende hacia los pezones incrementa el riesgo de mastitis y el
número de bacterias en la leche.
--Utilice
una individual toalla de papel o de tela por cada vaca. El uso de la
misma toalla de tela de una vaca a la otra incrementa el riesgo de contaminación
y transmisión de las bacterias de una vaca a la otra.
4)
Selle los pezones (opcional)
--El
"pre-sellado" de pezones, si la ley lo permite, es una práctica
efectiva para reducir el número de nuevas infecciones de los microorganismos
ambientales. Solo utiliza los productos aprobados como pre-selladores.
El pre-sellado consiste en la inmersión de los pezones en el desinfectante.
Para ser efectivo, la mayoría de los desinfectantes pre-selladores deben
permanecer en contacto con los pezones durante un intervalo de 20 a
30 segundos.
5)
Seque los pezones cuidadosamente
--Seque
los pezones cuidadosamente. El uso de toallas de papel descartables
es la mejor forma de secar los pezones, pero es costoso. Las toallas
de tela son aceptables cuando se utilizan solamente una por vaca y son
lavadas entre ordeños. La humedad residual en el pezón y la ubre, se
encuentran completamente cargadas de bacterias y pueden llegar a contaminar
la camisa, el pezón y la leche, creando un riesgo de mastitis y reduciendo
la calidad de la leche. Pezones secos minimizan las pérdidas de la unidad
de ordeño.
--El
reflejo de bajada de la leche se inicia cuando el pezón es limpiado,
masajeado y secado.
6)
Coloque las pezoneras
--Coloque
las unidades de ordeño en los pezones en un lapso no mayor de un minuto
luego del comienzo de la preparación. Cada pezonera debe de ser colocada
dentro del pezón con una entrada mínima de aire dentro de la unidad
de ordeño.
7)
Chequee el flujo de leche y ajuste la unidad de ordeño si es necesario
--Chequee
que la leche fluya de cada pezón.
--Ajuste
la posición de la unidad de ordeño. Un ordeño rápido y completo es posible
solamente cuando la unidad de ordeño se encuentra alineada adecuadamente.
Generalmente, las pezoneras anteriores necesitan ser posicionadas ligeramente
más arriba que las pezoneras posteriores. Algunos fabricantes de máquinas
de ordeño recomiendan un brazo de soporte en el que los largos tubos
de vacío y de leche se apoyen así como el ajustar la unidad de ordeño
en la posición que mejor se inserte. Las unidades de ordeño alineadas
en forma inadecuada se resbalan con facilidad y el flujo de leche se
puede restringir contribuyendo ambos al desarrollo de la mastitis.
--No
deje a la unidad de ordeño rechinando.
--Reajuste
la unidad de ordeño en la medida que sea necesario. La entrada de aire
en la pezonera puede causar reflujo de leche a alta velocidad dentro
del canal del pezón. Si estas gotas están contaminadas, permiten la
entrada de bacterias a la ubre y pueden causar mastitis. Este proceso
ocurre con más frecuencia cerca del final del ordeño, cuando el flujo
de leche disminuye.
8)
Al final del ordeño, cierre el vacío antes de remover las pezoneras
--No
sobre-ordeño. La mayoría de las vacas se ordeñarán en 4 a 5 minutos.
Los cuartos anteriores se ordeñan antes que los cuartos posteriores,
los que producen más leche. Por lo tanto, los cuartos delanteros tienden
a sobre ordeñarse un poco. En general, esto no es un problema; uno o
dos minutos de sobre-ordeño con un adecuado funcionamiento de la máquina
no predispone a la mastitis.
--En
el pasado, era una práctica muy común la de masajear a la ubre con la
máquina de ordeño en el lugar para colectar la última fracción de leche
(sobre-ordeño). Esta práctica debe de ser completamente abandonada debido
a un incremento del estrés en el tejido del pezón y el riesgo de entrada
de aire en la unidad, lo que incrementa el riesgo de mastitis.
--Cierre
el vacío de la unidad de ordeño antes de desprender las pezoneras. El
tirar de las pezoneras con el vacío funcionando incrementa el riesgo
de daño e infecciones.
9)
Selle o rocíe los pezones con un desinfectante seguro y efectivo
--Selle
o rocíe las dos partes inferiores de cada pezón con un desinfectante
suave. Las soluciones que no irritan los pezones incluyen una variedad
de productos comerciales, clorexidina (0,5%), iodo (0,5-1%) bajo en
ácido fosfórico, e hipoclorito (4%) bajo en hidróxido de sodio.
10)
Desinfecte las unidades de ordeño (opcional)
--Para
prevenir la diseminación de las infecciones entre las vacas, es cada
vez más común el desinfectar las camisas de las pezoneras antes de utilizarlas
para la próxima vaca. El procedimiento preferido es el de sumergir las
camisas en un balde lleno de agua limpia para enjuagar los residuos
de leche. Luego, las pezoneras son sumergidas en un balde con agua y
un desinfectante suave (15 a 25 mg de iodado por kg de agua, esto es,
de 15 a 25 ppm de solución iodada) por 2,5 minutos. Finalmente, la camisa
debe de secarse antes de colocar la unidad de ordeño en la próxima vaca.
Si no se realiza adecuadamente, este paso puede llegar a facilitar la
diseminación de la mastitis. Muchas máquinas de ordeño pueden ser equipadas
con un sistema automático de desinfección de pezoneras de forma rápida
y efectiva (flujo retrógrado).
